A lo largo de su dilatada trayectoria empresarial, Marcos Carter Bertolotto ha logrado equilibrar con paciencia y tolerancia su vocación gremial. En 1968, estando en su segundo año como estudiante de Construcción Civil, en la entonces Universidad Técnica del Estado (actual Universidad de Santiago), Marcos Carter se tuvo que hacer cargo de algunas funciones clave en la empresa de transportes que había fundado su padre, Florencio Carter Calvo.
A los pocos años aprendió el oficio y se independizó, creando la empresa “Buses al Sur”, junto al socio de entonces, Hernán González. Esta línea prestaba servicios desde Rancagua a Rengo, Malloa y Santiago. Con ella Marcos Carter emprendió una exitosa carrera como empresario del transporte de pasajeros.
Inquieto, práctico y solidario, como se mantiene hasta hoy, el joven empresario incursionó en el mundo gremial, precisamente para defender las demandas de su sector y, sobre todo, para tratar de generar las condiciones para una sana competencia, en un sector que se caracteriza por atraer a verdaderos depredadores en este mercado.
A sus 77 años, Marcos Carter se mantiene tan activo como desde que inició su trayectoria empresarial y gremial, en los años 70 del siglo pasado. Hoy es Presidente de la Federación Nacional de Buses Interurbanos del Transporte de Pasajeros (Fenabus); Vicepresidente de la Confederación Nacional de la Pequeña y Mediana Empresa (Conapyme); y Presidente del Capítulo Chileno de la Cámara Interamericana del Transporte (CIT). Entre 2012 y 2014 fue Presidente de la Asociación Iberoamericana de Transporte en Autobús (Aitbus), cargo que le permitió viajar por varios países de América Latina, Europa y Asia.
Dado que Aitbus adhiere a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) del sistema de Naciones Unidas, por esta vía Marcos Carter participa en el Pacto Global de la ONU en Chile, con foco en las políticas de movilidad sostenible y derechos laborales.
Por si esto fuera poco, entre 2013 y 2022 el líder del gremio del transporte de pasajeros formó parte del Directorio del Servicio de Cooperación Técnica (Sercotec), en representación de las Pymes.

Cosoc TGR
Marcos Carter dedica parte de su tiempo al Consejo de la Sociedad Civil (Cosoc) de la Tesorería General de la República. Actualmente cumple su tercer periodo como Presidente de esta entidad de participación ciudadana y tal como él mismo lo declara en esta entrevista, se siente muy complacido, tanto por lo que representa Tesorería en el ámbito de la administración financiera del Estado, como por la confianza que le han entregado sus colegas dirigentes y representantes de mundo académicos que forman parte del Cosoc TGR.
El Cosoc TGR fue fundado el 4 de octubre de 2012, en virtud de la Ley 20.500, sobre participación ciudadana en las instituciones del Estado. Seis años después, en octubre de 2018, Marcos Carter asumió como Presidente de esa entidad, sumando hoy siete años en este cargo. En las últimas elecciones en que se ha presentado para la reelección, ha sido votado y reelecto por unanimidad por sus pares, la mayor parte de ellos dirigentes gremiales, representantes de ONG y de entidades académicas.
De su larga trayectoria como dirigente gremial, ¿qué experiencias destaca como hitos que lo animan a continuar en esta función?
Son muchas las experiencias acumuladas, buenas y malas, unas muy estimulantes, pero otras han sido francamente desalentadoras. Para ser dirigente gremial hay que tener agallas y saber equilibrar lo bueno y lo malo que nos pasa a los dirigentes. Esto, sin perder de vista la convicción de que estamos en esto para servir a otros, por un bien colectivo, dejando de lado los intereses personales.
Hay una experiencia que siempre se me viene a la mente para reafirmar mi convicción gremial. Ocurrió en verano de 2007, cuando partió el Transantiago y tuvimos que ofrecer apoyo a las autoridades, con nuestros buses y las antiguas micros, para enfrentar el caos que se produjo por la mala planificación de este sistema, con pocas máquinas y recorridos mal diseñados, lo que provocó un verdadero caos en algunas estaciones del Metro. En ese momento tuve que explicar al gobierno que este apoyo lo hacíamos sin ningún otro interés que ayudar a la gente, al trabajador sencillo que no podía llegar a tiempo a su trabajo. Algo parecido hicimos antes, en menor escala, cuando la empresa de buses de mi padre hacía recorridos especiales desde Rancagua y sus alrededores, para trasladar personas que tenían que llegar a atenderse en los hospitales de Santiago.
En su experiencia como dirigente gremial, ¿qué aspectos destaca de su participación en el Cosoc TGR?
Para mi esta ha sido una gran experiencia porque me ha permitido enriquecer mi trayectoria como dirigente gremial. Mi participación en el Cosoc TGR me ha aportado información relevante y de primera mano sobre el rol que cumple Tesorería en la administración financiera del Estado. Esto es, en la recaudación y distribución de los recursos tributarios con que funcionan las instituciones del Estado; en el financiamiento de las políticas públicas, en la implementación de beneficios para los contribuyentes y en el pago numerosos subsidios fiscales que transfiere directamente TGR a los emprendedores, sobre todos de zonas extremas del país.
Los dirigentes gremiales siempre estamos aprendiendo cosas nuevas para enfrentar los cambiantes escenarios económicos y sociales que ocurren en nuestro entorno. Ante este desafío, aquellos dirigentes del sector productivo que no conocen lo que hacen y cómo funcionan las instituciones públicas desde dentro, como es el caso Tesorería, creo que están en desventaja respecto de quienes tenemos la suerte de participar en una instancia de diálogo directo, cara a cara, con la plana mayor de la institución, gracias al Cosoc.
Usted ha sido dirigente del Cosoc TGR durante las tres últimas administraciones de la institución, ¿cuál es su opinión sobre la trayectoria de este Servicio en los últimos años?
Son muchos los cambios y los avances que he visto en la Tesorería desde que comencé a participar en el Cosoc, en 2017. Sin embargo, de todos estos años lo que más valoro es el cambio operativo y tecnológico, centrado en una mejor atención ciudadana.
Este proceso ha permitido dar un gran salto a la Tesorería en diversos ámbitos, pero sobre todo en la atención a los contribuyentes, a la Pyme y a la gente común. Hoy día vemos que la Tesorería es un servicio dinámico, más cercano y transparente e, incluso, más acogedor cuando se trata de resolver problemas que afectan al contribuyente. Esto creo que se debe a una combinación de factores, como es la predisposición de la plana directiva y de todos sus funcionarios/as para subirse al carro del cambio tecnológico y a la innovación en los procesos operativos. Todo ello con el propósito de entregar un buen servicio a la ciudadanía.
Tenemos que reconocer que todas las últimas administraciones han contribuido a este proceso y que han enfocado sus esfuerzos en la modernización tecnológica y en la mejora continua de la atención ciudadana.

¿La relación de Tesorería con los contribuyentes, particularmente con las Pymes, es la que Ud. espera o esperaba?
Sí, ha sido una relación muy constructiva, que creo ha ido de menos a más. Gracias al diálogo directo y sincero que se da en este Cosoc, hemos podido crear un espacio para la retroalimentación permanente de lo que hace el Servicio y lo que esperamos los dirigentes gremiales, como genuinos representantes de la comunidad organizada. En mi caso particular, a lo largo de mi carrera como dirigente he participado en numerosas instancias de diálogo, pero creo que el espacio que hemos tenido en el Cosoc TGR ha sido extraordinariamente productivo. La actitud que han tenido hacia nosotros los altos directivos del Servicio ha sido de escucha activa, de mucha apertura y sinceridad para abordar los distintos temas, problemas e incluso quejas que nosotros como representantes de los gremios y de la sociedad civil transmitimos con frecuencia al gobierno y a las autoridades del país.
Sabemos que la resolución de muchos problemas, sino de la mayoría de estos, no dependen de Tesorería, porque sigue las instrucciones de las autoridades de gobierno y aplica lo que indican las leyes y los reglamentos, como corresponde a un Servicio del Estado. Pero aun con todas estas limitaciones, siento que el diálogo que se da en el Cosoc no cae en el vacío. Primero porque somos escuchados, segundo, porque se trata de una instancia de participación ciudadana, tercero, porque se nos informa, de primera mano, sobre las medidas y políticas que debe implementar la Tesorería; y, tercero; porque sabemos que el Tesorero General y otros directivos del Servicios toman en cuenta nuestras opiniones y puntos de vista cuando ellos -a su vez- tienen que transmitir esto a sus superiores o mandantes.
A todo esto hay que agregar que desde el punto de vista operativo, que tiene que ver directamente con el quehacer específico de Tesorería, por experiencia, puedo decir que siempre se acogen y se toman en cuenta nuestros puntos de vista.
¿Cuál es su opinión sobre el proceso de implementación de la Ley 21.713, de cumplimiento tributario?
Esta Ley es muy importante para los contribuyentes en general y para las Pymes en particular. Destaco también el rol de la Tesorería para aplicar una serie de disposiciones, tales como la prescripción de deudas antiguas, que era incobrables; los convenios para ponerse al día con las obligaciones tributarias, los que incluye algunos casos la condonación de multas e intereses; y el cambio de sistema para aplicar las tasas de interés, que en la práctica significa un importante beneficio porque ahora estos bajan a la mitad.
Antes de esta ley el problema de las deudas tributarias era como un elástico que se iba estirando, entre otras cosas por el cobro abusivo de intereses. Esto, hasta que llegado un momento los pequeños y medianos empresarios reventaban, perjudicando con solo a ellos, a sus trabajadores y a sus familias, sino también al país, porque una empresa que quiebra significa más desempleo y menos impuestos que recauda el fisco.
¿Cuál es su expectativa para lo que viene del Cosoc TGR en 2026?
Creo que lo más importante es que el diálogo nunca se corte. El Cosoc es un espacio de diálogo directo de los dirigentes gremiales y otros representantes de la sociedad civil con las máximas autoridades de la Tesorería. Mi única y gran expectativa para 2026 es que este espacio de diálogo se mantenga y que incluso aumente. Con esto no quiero decir que estoy disconforme con lo que hemos tenido hasta ahora, pero me gustaría, por ejemplo, que se abriera la posibilidad de entablar algún encuentro con los Cosoc TGR que se han creado en todas las regiones del país. Esto, a través de reuniones online, o de visitas de los dirigentes del Cosoc Nacional a los Cosoc Regionales.
Estos encuentros con los Cosoc regionales no se han dado y de ocurrir, estaríamos rompiendo una inercia de centralismo; o si se quiere de aislamiento, que hoy tenemos entre quienes somos dirigentes en Santiago y nuestros colegas de las distintas regiones del país.


